miércoles, 6 de junio de 2012

Infidelidad

No seré yo quien diga a los demás según qué principios han de vivir su vida. 
Por eso a mí no me importa si alguien que conozco es soltero, con pareja, o amante de los pepinillos en vinagre.
Pero los casados me dan mal rollo. No porque crea que moralmente sea más o menos deplorable lo que hacen. 
Es más una cuestión de a quién me llevo por delante si algo va mal. 

A Luis le conocía hace mucho tiempo. Durante el tiempo que hemos ido conociéndonos, guarreando, jugando a provocarnos, cogiéndonos un cariño inmenso que iba mucho más allá que el puro sexo que nos unió al principio, nuestras vidas han ido cambiando, como es natural. 
Él sentó la cabeza, se echó novia, se casó, tuvo un hijo. 

Quizá yo me hubiera comportado de otra manera si le hubiera conocido ahora. Durante este tiempo he tenido tentaciones de dejarlo correr, de no seguir provocando una situación que a los dos nos encanta pero que podría traerle problemas. 
Pero no lo hemos hecho. Hemos mantenido el contacto durante todo este tiempo porque nos tenemos cariño aparte del hecho de que haya entre nosotros una sexualidad siempre latente. 

Ahora ha pasado lo que nunca debió pasar. Su mujer sabe algo. No sé cuánto ni cómo ni por qué. 
En esta historia yo sólo soy una parte, ni siquiera la más afectada. Pero me siento fatal. Me siento culpable. Me remuerde saber que aunque sigan juntos, ese niño crezca en un ambiente enrarecido porque sus padres discuten. 

En este triángulo, yo nunca mentí. Jugué siempre con las cartas levantadas. No creo que mi papel debiera ser el de policía de la moral. ¿O he de renunciar a algo que me gusta porque la persona con la que disfruto tiene un compromiso que adquirió sin que yo me viera involucrada en él?
En teoría, sobre el papel, no. Sería un poco tonto por mi parte renunciar a un placer por respeto a alguien que ni conozco. 
Pero ahora, a posteriori, pienso en la de problemas que nos habríamos ahorrado... me siento mal. 

Mi opinión personal sobre la infidelidad, sobre por qué se pierde uno en camas que no son la suya...no viene ahora a cuento. Tampoco juega un papel aquí porque no soy yo quien he de perdonar una mentira sino ella.

A Luis sólo le deseo que corte la amistad conmigo pero que no pierda el resto. Porque le aprecio de verdad. Y es buena gente. Y no se merece otra cosa. 
Así que un hasta siempre.

11 comentarios:

  1. En casos de infidelidad, siempre he pensado que los únicos responsables son aquellos que tienen un compromiso. Si una persona está libre, no tiene que darle explicaciones a nadie.

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  2. esto de ser infiel es una movida

    yo mismo

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  3. Un tema peliagudo. No sé mucho que decir porque hasta la fecha no me he visto en esa situación. :S

    ¡Un beso!

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  4. Que grande eres, pero no creo que haga falta renunciar a la amistad mientras seáis capaces de mantener la ropa puesta.

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  5. yo tambien me lo he planteado muchas veces, no me gustan las infidelidades, ni en un lado ni en el otro, pero por todas he pasado, en nombre del amor y el desamor. cada caso un mundo... pero culpables solo el que miente... un besazo

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  6. Siempre estuve en contra de la infidelidad. Es la peor de las traiciones.

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  7. Las he pasado de todos los colores...
    Te entiendo, y también entiendo que a veces hay cosas inevitables...
    Te deseo toda la suerte del mundo...

    Un beso enorme

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  8. Tu no has hecho nada criticable (y él, extrictamente hablando, tampoco) cada uno es muy libre d evivir como quiera, como desee, como su moral se lo permita Si la moral de él le permitia hacer cosas contigo... ¿po qué vas a sentirtte mal tú?

    En fin chica, suerte en esta prueba vital...

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  9. En mi opinión, las acciones no son malas o buenas por si mismas sino por sus resultados y la infedelidad no escapa a esa definición. La único que creo hay para lamentar es el hecho de haberse descubierto, hasta ese preciso momento no fueron más que momentos agradables, que sinceramente no creo que hayan afectado a nadie.

    Respecto al matrimonio de Luis, seguramente resistirá. Si se disuelve por esta circunstancia será una muestra que no era suficientemente sólido. La infedelidad no es un delito tan grave como solemos pensarlo.

    Un beso grande

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  10. si puede permitirse engañar, no puede estar enamorado, y sera antes o despues y ese matrimonio se rompera y la culpable no seras tu, sera el, y del sufrimiento seran ellos, por autoengañarse y tener reacciones fuera de toda logica, cuando saben q todo eso esta muerto, d ahi el engaño continuado

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